Reproducción asistida y sus complicaciones

Cada cierto tiempo surge el debate de que los bebés nacidos mediante reproducción asistida suelen tener una peor salud que los bebés que se conciben de manera natural.

Recientemente se han realizado estudios sobre mujeres que han tenido bebés concebidos de manera natural y también bebés concebidos mediante reproducción asistida para comparar el estado de salud de los bebés concebidos de ambas maneras.

Los resultados del estudio indican que las complicaciones derivadas de la reproducción asistida podrían deberse a factores como la infertilidad en lugar de a la técnica en sí.

Las diferencias entre los bebés de una misma madre concebidos uno mediante reproducción asistida y el otro de forma natural fueron mínimas, prácticamente no hubo diferencia de peso al nacer, tiempo de gestación,… los riegos fueron los mismos.

Las únicas diferencias en el cómputo global es que los bebés concebidos por reproducción asistida pesaban 9 gramos menos y la gestación fue de apenas 0,6 días menos. Sin embargo, el dato curioso es que los bebés con concepción natural tenían 3 veces más de riesgo de muerte perinatal.

Las próximas investigaciones se están centrando en el posible efecto negativo de la infertilidad y la estimulación ovárica.

Novedosa técnica de fertilización in vitro

fertilidadCientíficos británicos han empleado con éxito una nueva técnica de fertilización de “probeta” que anuncia mejor qué óvulos de una mujer serán los más proclives al embarazo y aumentar así la fertilidad. El tratamiento hace uso de los controles prenatales actuales combinados con un moderno software de computadora que detecta los óvulos con defectos y aquellos que no. Aunque han tenido buenos resultados en las pruebas, igual los investigadores anuncian que es necesario ser cautelosos para no levantar falsas expectativas.

“El objetivo final -según explico Simón Fishel director de CAREfertility, clínica que desarrolló la técnica- es obtener más embarazos y menos nacimientos múltiples y abortos espontáneos”.

La técnica de la fecundación in vitro que diera vida en 1978 a Louise Brown, consiste en remover los óvulos de los ovarios de una mujer y combinarlos con espermatozoides en el laboratorio. Los médicos luego escogen los mejores embriones, generalmente uno o dos, y los implantan en el útero femenino. Ahora de lo que se trata, es de escoger el mejor embrión disponible.

“Aunque aun es muy temprano, esta técnica ofrecería una nueva esperanza diagnóstica y terapéutica para las parejas que sufren por el fracaso reiterado” afirmó Stuart Lavery, director de fecundación in vitro del Hospital Hammersmith en Londres.

Esta investigación es un aliciente pero habrá que esperar entonces.