Los espermatozoides

Espermatozoides

Los espermatozoides son más veloces con vitamina D

Desde hace tiempo se sabía que la vitamina D es importante para la reproducción tanto en animales como en humanos. Pero es ahora cuando, por primera vez, científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) han demostrado que cuanto mayor es el nivel de vitamina D en sangre mayor es la movilidad de los espermatozoides humanos, y más rápido avanzan. Los resultados se publican en el último número de la revista Human Reproduction.

El estudio no logra esclarecer, sin embargo, si usando suplementos de vitamina D se podría mejorar la calidad del esperma tanto en hombres sanos como en sujetos con problemas de fertilidad, para que no tengan que recurrir a la donación. “La baja calidad del semen puede atribuirse a numerosas causas, pero normalmente tiene un origen fetal, similar a algunas malformaciones genitales”, explica Anders Juul, coautor del estudio. “Sin embargo, este estudio indica que hay factores en la vida adulta que también pueden afectar a la calidad del semen”.

Tener bajos niveles de vitamina D se ha relacionado también con las alergias, el asma, el Parkinson y la obesidad, entre otros trastornos de la salud.

Espermatozoide

Cientificos japoneses crean esperma artificial

Expertos japoneses lograron producir espermatozoides fuera del organismo y completar su maduración en el laboratorio. Las crías resultantes fueron sanas y fértiles. La experiencia se realizó con animales, pero estiman que podrá aplicarse a humanos

Los científicos que lo lograron pertenecen a la Universidad de la Ciudad de Yokohama, y son los primeros que imitaron con éxito la producción de espermatozoides en laboratorio.

Los expertos japoneses utilizaron un sistema de cultivo especial que permitió crear esperma fuera de los testículos del animal y completar su maduración en laboratorio para lograr descendientes sanos y fértiles.

Los experimentos fueron realizados en ratones, pero los científicos confían en que este método podrá refinarse para ser utilizado en otras especies, incluso como terapia en humanos, en casos de infertilidad masculina.

Este descubrimiento, explicaron, sería especialmente prometedor en casos de preadolescentes que deban someterse a radio o quimioterapia.

En intentos anteriores sólo se había logrado reproducir algunas partes del complejo proceso o no habían dado con crías sanas y fértiles producto de esos espermatozoides cultivados.

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