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Sociedad Española de fertilidad
 
 

Edad y Fertilidad:

Hasta ahora los ginecólogos aconsejan que las mujeres se queden embarazadas antes de los 35 años para minimizar las dificultades de fecundación. Para las mujeres, la fertilidad óptima se alcanza a los 18 años y se mantiene más o menos constante hasta los 25, cuando comienza a disminuir gradualmente hasta los 35. Esa tendencia se acelera en los 40. El 33 % de las mujeres de más de 35 tienen dificultades para concebir y 66 % de las mayores de 40 tienen problemas de fertilidad.

Pero estudios científicos han venido a demostrar que también a los hombres afecta la edad a su fertilidad. Por encima de los 35 y hacia los 50, muestran un descenso del 33 % en la producción de espermatozoides.

Se viene a convenir así la existencia de un reloj biológico que va reduciendo, con los años, las posibilidades de reproducción, tanto en hombres como en mujeres.

Al igual que los óvulos femeninos, los espermatozoides van perdiendo calidad con la edad. Esto se explicaría por el daño que el paso del tiempo causa en el ADN que contienen los espermatozoides. Así pese a la creencia generalizada de que los hombres son fértiles hasta que se hacen ancianos o incluso nonagenarios la verdad es que, salvo excepciones, a partir de los 40 ó 45 años comienza a disminuir la capacidad fértil y hay un mayor número de casos de abortos espontáneos. Igualmente se han detectado, en estudios recientes, más casos de defectos congénitos en bebés con padres de edades avanzadas.

El epidemiólogo Olsen, de una universidad de Los Ángeles (EE.UU.) comprobó, en un estudio realizado en 2005, que el síndrome de Down se cuadriplicaba en niños cuyos padres superaban los 50 años.

Edad_y_Fertilidad

En el Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología celebrado en julio de 2008 en Barcelona, un Centro de Reproducción de París presentó una ponencia de un estudio realizado sobre 21.239 inseminaciones intrauterinas a 12.236 parejas con dificultades para conseguir un embarazo (causado mayoritariamente por infertilidad del varón) sin utilizar en ningún caso semen de donante. Pues bien, el estudio de cuatro años de actividad del Centro, corroboró que las opciones de conseguir una gestación estaban muy relacionadas con la edad materna, pasando del 14,5% si la mujer tenía menos de 35 años al 8,9% si había superado ya los 42 años. Pero el trabajo también detectó, en consonancia con todo lo expuesto anteriormente, que a partir de los 35 años cuanto mayor era el padre, más difícil era el embarazo. Además confirmó que el envejecimiento del varón también influía en gran manera en el riesgo cierto de aborto espontáneo, sobre todo si se sobrepasaban los 40 años. En resumen, el estudio muestra la clara existencia de un efecto paterno relacionado con la edad sobre la inseminación intrauterina.

Factores que juegan en contra de la Fertilidad:

Los más habituales descritos en los textos médicos son éstos

La edad: A partir de los 35 años, la fertilidad se reduce en un 50%. Y a los 40, ese descenso es aún más marcado”.A partir de esa edad, las posibilidades de concebir son bajas, pero gracias a las actuales técnicas de reproducción asistida, podemos optimizarlas. Se pierde tanto en cantidad como calidad de óvulos, pero, en contrapartida, los avances ayudan mucho. En los últimos cinco años se han perfeccionado estas técnicas y las tasas de éxito son mayores. Además, ahora se puede identificar a quién van a responder mejor a la estimulación ovárica y quienes no, con lo que eso supone de información para la mujer.

Fallo ovárico oculto: La producción de óvulos falla siendo preciso encontrar la causa- en algunas mujeres antes de los 35 años.

Ciertas cuestiones psicológicas: El impacto psicológico ante un diagnóstico de infertilidad puede provocar cuadros de depresión o ansiedad que acaban por convertirse en factores de infertilidad en sí mismos.

El tabaquismo: El tabaco está relacionado con el 13% de los problemas de infertilidad. Fumar perjudica al óvulo, reduce la calidad del semen y puede adelantar la menopausia hasta cuatro años.

El peso: La mujer debe de estar dentro de unos parámetros de peso al intentar el embarazo. Las que están muy delgadas y las que tienen sobrepeso pueden tener problemas de ovulación que dificultan el objetivo. Los abortos de repetición: Dos o más abortos consecutivos pueden ser reflejo de un problema cromosómico.

El cáncer: La administración de tratamientos oncológicos reduce tanto la fertilidad femenina como la calidad del semen.

El semen de baja calidad: Los hábitos de vida actuales, en especial la mala alimentación o el estrés, son responsables de la baja calidad del semen.

La endiometrosis: La aparición del tejido endometrial rodeando la pelvis, el ovario y las trompas es uno de los diagnósticos más frecuentes de la infertilidad femenina.

El ovario poliquístico: Este síndrome afecta a muchos órganos y debe ser tratado. Sus síntomas son exceso de vello, acné, obesidad, hipertensión, trastornos menstruales y esterilidad.

Riesgos más frecuentes:

Las madres maduras deben controlar especialmente su sistema cardiovascular (especialmente si tienen problemas de circulación); la tensión arterial y el azúcar en sangre, ya que el riesgo de diabetes gestacional es mayor. Por dificultades de dilatación, la tasa de cesáreas es más alta, así como la probabilidad de malformaciones del feto. Por eso, los controles suelen ser más exhaustivos y más frecuentes que en embarazos más tempranos.

Preparación mental:

A veces, las madres de 40 se sienten culpables por haber retrasado la maternidad. ¡Fuera sentimientos negativos! No hay madre perfecta. -La madurez sirve para vivir la maternidad con plenitud, y a muchas mujeres les sirve de acicate para cuidarse más y mantenerse en forma para sus hijos. jue 25 de septiembre, 2008

Ventajas e Inconvenientes de la maternidad tardía:

Ventajas de la maternidad tardía:

La madurez que se posee para hacer frente a una maternidad es mayor. Se posee la serenidad y paciencia que solo el paso de los años da.
La estabilidad emocional, familiar y económica es mayor.
La ciencia facilita el embarazo. Los análisis genéticos permiten tener conocimiento de posibles malformaciones en el feto.

Inconvenientes de la maternidad tardía:

Es necesario prepararse psicológicamente para aceptar que el embarazo puede tardar en conseguirse.
Generalmente hay que acudir a una clínica de reproducción asistida, por lo que el costo es elevado.
La energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor.
Normalmente no presenta problemas para la madre, pero sí implica mayores riesgos para el feto ya que existe una mayor probabilidad de que éste presente enfermedades genéticas o malformaciones congénitas.
El porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos.
Mayor riesgo de embarazo gemelar a consecuencia de los tratamientos de reproducción asistida.
La diabetes y la alta tensión arterial pueden producirse por primera vez durante el embarazo. Son desordenes que no entrañan riesgo alguno para la madre ni para el bebé si se diagnostica desde su comienzo.
Es más difícil conseguir el embarazo y más fácil el aborto en los primeros meses.
El parto prematuro es más habitual.

La ciencia, gran aliado de las madres cuarentañeras

La ciencia parece ser el mejor aliado para las madres cuarentañeras. La fertilización asistida, la donación de óvulos, la utilización de embriones congelados, y en algunos países (que no en España), el vientre de alquiler, son algunos de los métodos que permiten, cada vez más, a mujeres mayores de 40 años ser madres. La ciencia, hoy en día, alimenta los anhelos de maternidad de todas aquellas mujeres que deciden posponerla.

La maternidad a los 40 no es fácil. En primer lugar, la Sanidad Pública, ha puesto sus propios límites pese a que la Ley de Reproducción Asistida actual no mencione nada al respecto y toda mujer que sobrepase los 40 años, tenga ya un hijo biológico o sea soltera, no es habitualmente aceptada. Tan sólo algunas comunidades autónomas, y en función del profesional que asiste, han aceptado a algunas mujeres bajo estos condicionantes. Quedan entonces las clínicas privadas. En ellas, la mujer cuarentañera es aceptada aunque el costo de estos tratamientos es elevado y las posibilidades de éxito solo del 25%.

La ciencia está por la labor, pero… ¿está la mujer en condiciones de ser madre pasados los 40? Una mujer de 20 ó 30 tienen más capacidad física para no dormir, jugar, saltar y trotar con su hijo. De eso, no cabe la menor duda. Pero también es cierto que a medida que la mujer cumple años su capacidad psicológica es mucho mayor que a los 20. La paciencia, el conocimiento, la experiencia y sobre todo, la estabilidad emocional, entre otras muchas cosas, también han de ser tenidas en cuenta. La madre de 40 asegura que su capacidad mental es mayor y que la madurez con que crían a sus hijos es una ventaja que no hubiesen tenido a los 20 ó 30 años.

¿Por qué es más difícil embarazarse?

Según estudios ginecológicos, una mujer de 20 años que busca un embarazo tiene el 25% de probabilidades de conseguirlo, la misma alrededor de los 30, tiene un 15%; a partir de los 35, sus posibilidades disminuyen al 10%; y a partir de los 40, bajan al 5%.

Si bien, aunque la fertilidad alcanza su punto máximo a los 20 años, y luego decae paulatinamente, hasta los 35 años no hay mayores riesgos y las probabilidades de quedar embarazadas es alta. Luego, la capacidad del ovario para producir óvulos tiende a perderse.

El problema de la maternidad tardía es que la mujer nace con una cantidad determinada de óvulos (400.000) y cada mes pierde un porcentaje de ellos, por lo que sí a los 20 años el número de óvulos asciende a 200.000, a los 47 se sitúa en torno a los 1.000, y eso significa que a la mujer se le otorga un límite de años de fertilidad. Aunque las posibilidades reales dependen de cada mujer, porque en ocasiones lo que es difícil para una de 35, es fácil para una de 40 (en ocasiones la edad ginecológica no acompaña con la biológica). Es conveniente que cada mujer conozca las suyas propias, antes de plantearse la concepción, mediante la realización de un dopaje hormonal, que no es más que una extracción de sangre durante los primeros días del periodo menstrual; prueba que permitirá conocer hasta cuándo es viable postergar voluntariamente el embarazo. Estos datos también pueden ser de ayuda en caso de necesitar de reproducción asistida para que el ginecólogo sepa qué tratamiento le conviene. Pese a todo esto, las estadísticas son las que hablan, y en los últimos años, el porcentaje de embarazos se elevó a casi un 50% entre las mujeres de 40 a 44 años.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que en el supuesto de mujeres solteras que recurren a la reproducción asistida para ser madres en edad madura, cuentan con la ventaja de la juventud del semen del donante. A los problemas que pudiese presentar una mama mayor de 40, se le uniría los de un padre también mayor de 40, porque los problemas de fertilidad no son solo propios de las mujeres. La edad también empeora la calidad de los espermatozoides masculinos. Autor: El Correo

 
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